|
Entrevista
a Moustapha Safouan
por Gilda
Sabsay Foks
Gilda
Sabsay Foks realizó esta entrevista a Moustapha Safouan
en Paris en octubre 2003.
Gilda
Sabsay Foks:
¿Cómo piensas que debe realizarse la formación
psicoanalítica?
Moustapha
Safouan: Para la formación psicoanalítica hay
tres vías indispensables: el análisis didáctico,
las supervisiones y la enseñanza teórica. Hay que agregar
al problema de la formación el de la institución donde transcurre
esa formación, con todo lo que significa como psicología
de grupo.
G.S.F.:
"El analista sólo se autoriza por sí mismo".
A propósito de esta fórmula hablaste de reacción
maníaca. ¿Cómo la consideras? ¿Negación,
omnipotencia, precipitación?
M.S.:
Nunca dije que esta fórmula es una reacción maníaca,
sino que la reacción de la sociedad frente a esta fórmula
fue maníaca. La fórmula proviene de la política de
Lacan, en el sentido más elevado del término. Su política
consiste , no en inventar razones ideológicas, sino en reconocer
el principio del reconocimiento de lo que existe en la realidad. Su definición
de la ética es el peso de lo real. Que el analista se autorice
sólo por sí mismo es un hecho, aún cuando dependa
de una orientación tan rigurosa como de la IPA. Uno siempre se
las arregla para hacer lo que uno quiere. Esta fórmula es sólo
una indicación. La cuestión es que al autorizarse por sí
mismo, exhibe lo que vale esa autorización. A veces es una autorización
que no vale nada. Tiene peso cuando el valor del trabajo de quien se autoriza
por sí mismo es reconocido por otros y por lo tanto respaldado
por la institución.
G.S.F.:
¿El título de A.E. al funcionar como grado significa
una burocratización de la "passe"? ¿Oportunismo?
¿Cómo evitar en una institución la burocratización
que lleva a la coagulación?
M.S.:
Primero, me gustaría decir que la noción de
"passe" se comprendió y sigue mal comprendida. En principio,
está dirigida a clarificar los efectos del cambio de la economía
libidinal acaecida en el que llega a ser analista. ¿En qué
consiste su relación con el trabajo? ¿Su relación
con el otro sexo? ¿Con los pacientes, con sus hijos cuando ya no
son sus "objetos a"? Después de todo, es cierto que no
se termina de comprender el destino de la pulsión
después del análisis.
Ahí reside el interés de la "passe". Ahora bien,
en cuanto a su relación con la institución, no la considero
como una obligación, porque muy probablemente dependerá
de los avatares de la psicología de grupo.
G.S.F.:
¿Crees en lo que se llama análisis didáctico como
análisis profundo? ¿Y cómo dice Freud en la necesidad
de reiniciar uno cada cinco años?
M.S.:
No hay análisis profundo o superficial. No tiene sentido.
Cuando Lacan propuso una diferencia entre análisis didáctico
y terapéutico lo llamó análisis "puro".
¿Qué quiere decir fuera de toda sugestión? Cuando
el analista realiza una sugestión no lo hace de cualquier manera,
no sugiere cualquier cosa porque sabe que ninguna sugestión puede
ir en contra del deseo y porque el deseo es una cosa compleja: tentación
y defensa, razón y locura, cara y seca de la ley. Entonces cuando
realiza una sugestión que se combina con el deseo del paciente,
eso funciona. En este sentido, en cuanto a la sugestión, no hay
análisis totalmente desprovisto de sugestión. Esa diferencia
no se hace para distinguir dos análisis, sino para esclarecer dos
facetas de cada análisis.
G.S.F.:
La contratransferencia como abuso de poder. Yo prefiero la expresión
"transferencia recíproca". ¿Qué piensas
de eso?
M.S.:
No me gusta la expresión transferencia recíproca.
No me gusta la expresión contratransferencia. Prefiero la idea
lacaniana de deseo del analista, con la salvedad que el deseo del analista
no es un deseo personal. El deseo es una función que le permite
no dejar intervenir el deseo personal, y le permite trabajar como "espejo"
según la expresión consagrada.
G.S.F.:
Afirmas "el grupo es un mal necesario". ¿Crees que
hay que tener un ideal, aún sabiendo que es imposible, para acercarse
lo más posible a ese ideal imposible?
M.S.:
Creo que la psicología de grupo es inevitable. No se
puede hacer nada en contra. Formar su pensamiento y su práctica
sin colaborar con otros, como en toda actividad humana, es imposible,
pues formamos parte de un conjunto y aún de varios. ¿Cómo
formar parte de varios conjuntos sin dejar intervenir la psicología
de grupo? Es un mal necesario. No creo que haya un remedio a ese mal.
|