Dra.
Gilda Sabsay Foks:
Bueno, la idea es que tengamos hoy, la posibilidad de escuchar a Melanie
Klein y Anna Freud representadas por Ana Kaplan, psicoanalista
de APDEBA y Elsa Apostoli, psicóloga, ambas de nuestra
institución, que han trabajado mucho para brindarnos la posibilidad
de aproximarnos a lo que fueron aquellas controversias, en plena Guerra
Mundial, que son tan famosas y que nos despiertan tanto interés.
Creo que nos van a dejar muchas enseñanzas.
Las dejo con Melanie Klein y con Anna Freud.
Anna
Freud: Nace en Viena en 1895 y es la sexta hija de la familia
Freud. Coincide el nacimiento con el trabajo de Freud "La interpretación
de los Sueños".
Vivió en Londres 44 años: Desde 1938 hasta su fallecimiento
en 1982. Todo ese gran período, dedicado a Fur Die Sache (Por
la causa)
"Mi nacimiento está precedido por cambios muy profundos
en el modo de pensar de mi padre, el modo de la cura de los síntomas
neuróticos. El fuerte intercambio de pensamientos e ideas con
el Dr.Wilheim Fliess desde cinco años atrás, más
una serie compleja de malestares físicos en mi padre, que no
alcanzan a un diagnóstico certero; si se trata de cuestiones
físicas, si se trata de cuestiones hipocondríacas, si
se trata de problemas cardíacos, todo esto durante 1895, más
la idea en mi padre de la proximidad de su propia muerte a sus 38 años.
En ese período, yo soy gestada en febrero de 1895.
Si cuento estas cosas que me contaron y leí en cartas que mi
padre escribía es para decir que mi aparición en la vida
no fue muy bien recibida: Mi madre estaba agotada, mi padre neurótico
y los problemas económicos de esta familia numerosa no estaban
resueltos.
A esto se agrega que hace un año, también, la tía
Mina, hermana de mamá había venido a vivir con nosotros.
Es decir, mis hermanos, yo, mis padres, la tía Mina, la persona
que me cuidaba, con quien establecí, yo diría el más
estrecho contacto, más maternal que con mi propia madre, bueno,
éramos muchas personas, más sus propias hermanas, y toda
la economía de estas personas, dependía de mi padre. También
puedo decir ahora a la luz de mis años que estas desafortunadas
variables, en su entrecruzamiento, hacen que mi padre, a partir de lo
que él llamó su autoanálisis y la interpretación
de los sueños, cambie el paradigma de lo que hasta ese momento
se entendía como fenómenos psíquicos: el ser humano,
dice mi padre, no es el dueño de sus actos, somos gobernados
por el inconsciente a quien solo podemos pesquisar interpretando lo
que aflora de él: los sueños, los lapsus, los actos fallidos.
Como ven, mi niñez y adolescencia no fue fácil para mí,
ni creo se las facilité a ellos: mi madre prefería a mi
hermanita Sophie, atractiva y de pies armónicos, no como los
míos. Si uds. se fijan en las fotos que hicimos circular, verán
que en mi adolescencia no era una joven muy atractiva, tampoco hice
demasiado por eso, justamente pienso que ya desde chica, me esmeré
mucho por diferenciarme. Mucho más inclinada que yo, mi hermana
Sophie ya en ese entonces a parecer lo que en la Viena Imperial se consideraba
femenino, coqueta, agradable, de excelentes labores. Yo también
hacia con muchísimo esmero, labores, pero no eran tan lindas
como las de ella
La kinderfrau, Josefine fue quien más afecto y contención
me dio, pero reconozco, yo no era una niña sencilla: era aventurera
e intrépida y también metódica. Estas cosas también
las sé por las preocupaciones que mi padre le escribía
a Fliess si bien también transmitía allí, mi padre,
un dejo de admiración por mi carácter.
La escolaridad primaria fue aburrida pero el poder leer y escribir fueron
mi antídoto.
No me voy a detener más en mi infancia y adolescencia, que no
dejan de ser más bien recuerdos y construcciones de los otros.
Puedo afirmar que recibirme de maestra y empezar las prácticas
y también iniciar las traducciones al alemán de artículos
psicoanalíticos de Putman y al inglés sobre "La Terapia
de Juego" de Hug Hellmuth me puso más en contacto con el
pensamiento de mi padre: le escribía sueños que él
a veces interpretaba. La transferencia, decía mi padre, son los
sentimientos cariñosos y hostiles dirigidos al terapeuta. En
ese momento yo tenía 20 años. Tres años después
yo empecé mi análisis con él cinco veces por semana
durante un año, interrumpí un año, luego retomé
otro. Recuerden que eran los tiempos finales de la gran guerra: yo trabajaba
como maestra practicante en una guardería para niños de
familias trabajadoras y niños huérfanos por la guerra.
Como ven ya estaba, en aquel entonces, muy interesada en la educación
y en la psicología infantil. También trabajaba con un
estrato social de profundas carencias que me hizo pensar como posible
poner en práctica lo que mi padre había expuesto en el
"Congreso de Psicoanálisis de Budapest" que el psicoanálisis
debía aspirar a alcanzar a los más amplios estratos sociales.
Mi período más rico de ideas para el psicoanálisis
de niños pude construirlas entre 1926 y 1944: puedo decir que
en ese período me hice "bien freudiana". En 1936 escribí
"El yo y los Mecanismos de Defensa" y lo dediqué a
los 80 años de mi padre.
Voy a adentrarlos un poco en lo que pude capitalizar en tantísima
experiencia de aprendizaje y de conceptualización teórica
que pude hacer: El psiquismo se construye pasando por etapas del desarrollo
de la libido, coincido con mi padre. Que en el niño el superyo
está bajo la influencia directa de los padres.
Como uds. observarán, ya en este momento, estoy pensando en una
persona que se arroga el lugar de ser la heredera del pensamiento de
mi padre, que es la señora Melanie Klein. trabaja en Londres
y ha tenido una excelente experiencia y un excelente recorrido en sus
análisis y en la conceptualización, pero que ya hay puntos
de desencuentro ente ella y yo, en los modos de pensar qué es
psicoanálisis y qué es psicoanálisis de niños.
Les vuelvo un poquito sobre esta idea de mi padre y en la que yo hago
hincapié. En el niño el superyo está bajo la influencia
directa de los padres. (Sé que papá esta de acuerdo con
esto y en contra de lo que la señora Klein establece en Londres).
Que puede haber un defecto en el yo: Lo pude observar en aquellos pacientes
que se aferran explícitamente o implícitamente a la exigencia
del mundo exterior, el que debería ser modificado. Que el paciente
no solo usa al terapeuta como objeto transferencial sino como objeto
real, al que yo denomino "objeto auxiliar". Esto lo pude inferir
por trabajar con pacientes fronterizos, psicóticos y con niños,
pues a veces por su inmadurez no pueden comprender algo; usar al terapeuta
para llenar una brecha emocional, es algo evidente en niños con
carencias afectivas o en niños que han perdido algún miembro
de la familia.
En el análisis con niños se espera que éste pase
de forma no verbales a verbales y que hable de sus fantasías:
pienso que el juego y la interpretación que hace el terapeuta
puede ser riesgoso. ¿Por qué digo que puede ser riesgoso?
Porque no deja de ser una construcción del adulto sobre el juego
del niño, en este sentido también afirmo y difiero con
lo que piensa la señora Klein, que el juego no es equivalente
a la asociación libre, la asociación libre, transcurre
y debe transcurrir por el pensamiento simbólico, por la capacidad
asociativa de las palabras y el juego o la lectura sobre el juego y,
fundamentalmente la lectura que el analista hace sobre el juego del
niño, es una interpretación de analista, no es lo que
el niño está tramitando por vía de otro modo de
asociar.
Puede sí, el juego, revelar mucho material pero cualquier clase
de juego puede usarse de manera defensiva: allí surgen problemas
técnicos pues puede estar exclusivamente al servicio de la resistencia.
La función del juguete y del juego ha sido exagerada. Lo importante
es el paciente y el analista y cómo están interrelacionados.
También en relación a la posibilidad de acting out. Entiendo
que el acting out implica un retorno en el curso de un tratamiento de
algo reprimido que se actúa fuera de la sesión.
En el niño pequeño no puede haber transferencia porque
la relación con sus padres y su analista son reales. No hay posibilidad
de asociación libre porque no hay objetos internos. Por lo tanto
en sentido estricto, no es posible un psicoanálisis en niños.
Estoy pensando también respecto de la posición de la Dra.
Klein, que tal vez pueda rebatirme algunas afirmaciones que estoy haciendo,
porque si bien he sido muy consistente en mi teorización durante
estos años, también entiendo que ella lo ha sido, y también
entiendo que es necesario seguir trabajando sobre la construcción
del psicoanálisis
Por ejemplo, Doctora Klein, ¿Qué es eso de la técnica
del juego?
Melanie
Klein: Bueno, antes de contestarle a mi colega Anna Freud,
les voy a contar algo de mi biografía que está directamente
relacionada con mis puntos de vista psicoanalíticos.
Yo nací en Viena en marzo de 1882, esto fue lo mejor que me
pasó, el haber nacido judía y en la Viena finisecular,
fue algo fantástico. Viena era el mundo de la cultura en ese
momento, además donde los judíos podían desarrollarse
con pocas dificultades. Para esa época mis padres ya vivían
en Viena, se mudaron después de tener tres hijos. La historia
de mi padre es casi tan difícil como la mía les voy
a decir, a mí no me esperaba nadie porque mi padre tenía
55 años, mi madre más o menos 40 una cosa así...
Tenían tres hijos, yo no sé si esta es la novela familiar
infantil pero yo creo que nadie me esperaba, mis padres estaban encantados
con sus hijos anteriores, pero bueno... así es mi historia.
Yo les decía que la historia de mi padre, Moriz Reizes tampoco
fue fácil, porque él era hijo de una familia judía
muy religiosa ortodoxa de Lvov, en el imperio austro- húngaro
y estaba destinado a ser rabino. Tuvo un primer casamiento ortodoxo,
no conoció a la novia hasta la fecha de su casamiento, pero
logró desprenderse de la ortodoxia y de la mujer estudió
medicina a los 37 años se recibió y se dedicó
a la odontología. La situación económica de la
familia era más bien desastrosa y mi mamá tenía
una florería, por ahí para que sea elegante podría
decir un negocio de venta de plantas, pero la verdad es que vendía
flores.
Mis hermanos, dos mujeres y un varón en el medio y yo la cuarta.
Emilie, Emanuel, y Sidonie nacieron en Deutsch Krantz y yo como dije
en Viena. A los cuatro años, mi hermana Sidonie, con la que
compartía la cama, porque como uds. saben en esa época
los chicos dormían de a dos me enseñó a leer
a escribir y a usar los primeros números, poco tiempo después
se murió, en 1886 de escrófula. Sucedió antes
de que cumpliera yo cinco años, como se darán cuenta
ésta fue mi primera gran pérdida real que fue bastante
trágica en la familia.
Cuando tenía 14 años decidí estudiar medicina,
recuerden que mi padre era médico. Mi hermano Emanuel me apoyó
y entré al Gimnasium de Viena.
A los 17 años decidí ponerme de novia con Arthur Strewvan
Klein, de 21 años, un químico industrial, que venía
de Eslovaquia, intimo amigo de mi hermano Emanuel. Después
del compromiso, por razones de trabajo y de estudio, no compartimos
demasiado nuestra vida. Por ese entonces abandono la carrera de medicina
y me inscribo en la Universidad de Viena en cursos de Historia y de
Arte.
Un segundo golpe azota a la familia, en el 1900 fallece mi padre,
lo cual fue bastante trágico, pero por suerte mi madre mantenía
la casa con su negocio. Las cosas se ponen difíciles, y una
nueva tragedia enluta a la familia, muere mi hermano Emanuel, afectado
por la fiebre reumatoidea. Fallece en Génova en diciembre de
1902. Como uds. saben teníamos con él una relación
muy estrecha, muy intensa, tan intensa como conflictiva.
Con todo este bagaje de pérdidas llegamos a 1903 y el 21 de
marzo, apenas cumplidos mis 21 años, me caso con Arthur. Por
razones de trabajo y de estudio nos trasladamos a una ciudad pequeña
en Hungría. Nos establecimos en Rossemburg. Al año siguiente
nació Melitta y en 1906 nació Hans..
A causa del trabajo de Arthur, nos trasladamos a Kappitz, un pequeño
pueblo.
Parecíamos "Wandering Jews" los judíos errantes,
para que mi marido pudiera trabajar.. Difícil de tolerar tantas
pérdidas me siento afectada por un fuerte estado depresivo,
ante el cual Arthur consigue que nos trasladen a Budapest en 1910.
Mi matrimonio, les voy a decir no fue bueno, de exitoso no tuvo nada,
fue una muy mala vida y me parece que el que llevó la peor
parte fue mi marido.
El primero de julio de 1914 nace Erich y a fines de ese año
muere mi amada madre, quien tanta influencia tuvo en mi vida
Esto agravó mi depresión e inicié mi análisis
con Ferenczi, en ese momento, Ferenczi era designado por Freud como
uno de los mejores analistas. En esa época también empezó
mi interés y estudio por los escritos de Freud acerca de los
sueños.
Estamos en 1914, la primera guerra mundial y tanto Ferenczi como mi
marido se van a la guerra, se incorporan al ejército austro-
húngaro y dos años después, Arthur regresa como
inválido de guerra, herido en una pierna. Comienza en esa época
una gran crisis de pareja.
En 1918 asisto al 5to. Congreso Internacional de Psicoanálisis
en Budapest, con la presidencia de Ferenczi, yo ya estaba bastante
decidida a ser psicoanalista, pero el congreso, los temas, la gente,
la manera de abordarlos, me conmocionaron y ejercieron una fuerte
impresión que fortaleció mi deseo de ser psicoanalista
.
Durante mi análisis con Ferenczi que fue muy interesante y
murió como tiene que ser un análisis. Una de las cosas
que él llamó a mi atención era sobre mis grandes
dotes de comprender a los niños y específicamente el
observarlos, y alentó mi idea de dedicarme al análisis
con niños. Fue así como decido ser analista de niños.
Ferenczi me conecta con Anton von Freund que para ese momento era
el director de Estudios Psicoanalíticos de Niños de
Budapest y la misión que me encomendó fue organizar
el estudio del psicoanálisis en ese instituto.
En julio
del 19 expongo mi primer trabajo por el cual soy aceptada en la Sociedad
Psicoanalítica Húngara, la que estaba en un período
de intensa actividad durante la presidencia de Ferenczi, que en ese
momento estaba en su máximo apogeo; no solo Ferenczi , sino
también la Sociedad.
Al poco tiempo la actividad de los profesionales judíos en
Budapest se ve muy afectada por la situación política
de posguerra, mi marido no puede continuar su trabajo y se traslada
a Suecia, obteniendo poco después la ciudadanía. Me
traslado con mis hijos a Eslovaquia, donde permanezco un año
en casa de mis suegros. Como se darán cuenta empieza la separación,
un poco más formal, todavía no se habla de divorcio.
Mi análisis con Ferenczi se ve interrumpido. Ahora no se entendería
muy bien, pero antes dos o tres años de análisis era
una buena cantidad de tiempo. Mantengo algún contacto con él
a quién le estoy profundamente agradecida, modificó
mi mundo, mi vida, mi cabeza y mi futuro, pero al final de este análisis,
en momento posterior, empecé a entender que había algo
que no andaba bien. Pude llegar a inferir que para esa época,
Ferenczi no interpretaba la transferencia negativa. Y esto que ya
da alguna respuesta a los cuestionamientos de Anna Freud, esto me
hizo entender, fundamentalmente temer, que mis "insights",
las posibilidades de curación, no resultaran duraderos.
En 1920 asisto al 6to. Congreso Psicoanalítico Internacional
en la Haya, donde conozco a H. Hug Hellmuth, quien lee su trabajo
que para mí es fundamental sobre la técnica de psicoanálisis
infantil y a Abraham, que cambiará mi vida, presidente de la
Sociedad de Berlín, me invita a trabajar en dicha ciudad, a
donde me traslado junto a Erich. En 1921 se concreta mi divorcio.
En 1922 me convierto en miembro asociado de la Sociedad de Berlín,
la casualidad, Anna, que en el mismo año a ud. la nombran miembro
de la Sociedad de Viena. Un año después paso a ser miembro
pleno de a Sociedad de Berlín.
A comienzos de 1924 inicio mi análisis con Abraham que va a
continuar hasta su muerte en diciembre de 1925.
Anna
Freud: Perdón que la interrumpa, pero en realidad
teníamos una pequeña diferencia de edad. Tres, cuatro
años y podríamos decir, recorridos similares en cuanto
a la pertenencia en el psicoanálisis.
Melanie
Klein: Si, sobretodo, yo había nacido en Viena y
yo era hija de Klein y ud. era hija de Freud, lo cual...
Anna
Freud:¿Cuál es la diferencia?
Melanie
Klein: Fue bastante diferente... yo era mujer de Klein,
era hija realmente de Reizes exactamente.
Bueno, decía que había comenzado mi análisis
con Abraham. Este fue un período muy productivo, expongo por
primera vez en un congreso "La técnica del análisis
de niños pequeños en el Internacional de Salzbnurgo.
Ernest Jones escucha con sumo interés mi ponencia. Es también
en el 24 que expongo en la sociedad de Viena los Principios Psicológicos
del análisis Infantil y a fines de ese año "Una
neurosis obsesiva en una niña de 6 años" Ustedes
se acordarán, el caso Erna, en la Primera Conferencia de Analistas
Alemanes en Wurzburg.
En Wurzburg, conozco a Alix Strachey, analizada de Abraham, que se
interesa en mis teorías y traduce al inglés algunos
de mis trabajos, pero fue su esposo quien llevó mis trabajos
a la Sociedad Británica, uds. saben que ya en Londres la posibilidad
del análisis de niños era debatida con mucho interés.
En ese momento el único que criticó mis trabajos, fue
Glover, y acuérdense de esto, porque tiene su historia.
En julio del 25 doy seis conferencias en Londres, durante tres meses,
invitada por Jones, solo Dios sabe lo que hizo que Jones estuviera
tan interesado en mis teorías. Abraham ya estaba enfermo, se
estaba muriendo y había suspendido mi análisis por tiempo
indeterminado. Soy muy bien recibida en Londres y entre otros conozco
a Susan. Isaacs, que se transformó en colaboradora, amiga,
seguidora, en algunas cosas maestra y que fue muy importante para
mí.
Luego de la muerte de Abraham, que fue a finales del 25, yo vuelvo
a Berlín, donde las cosas no estaban muy bien para mí,
la oposición a mis teorías en la Sociedad de Berlín
se intensifican notoriamente, la gente no estaba de acuerdo con ellas,
pero tampoco conmigo. Otro factor que se agrega a la desaparición
de mi mentor es un episodio que repercute desfavorablemente en la
aceptación de la indagación profunda del inconsciente
del niño. H. Hug Hellmuth, directora del Centro de Orientación
Infantil de Viena, es asesinada por un familiar de 18 años,
su sobrino, al que ella había aplicado su técnica cuando
pequeño. Este caso tuvo amplia repercusión, no solamente
en el ámbito de la comunidad psicoanalítica, sino que
tuvo una amplia repercusión pública.
Finalmente decido dejar Berlín, y en setiembre de 1926 me mudo
a Londres invitada por Jones por un año, les dije que se había
jugado por mí, para analizar a sus hijos y a su esposa.
Erich llega a Londres al poco tiempo. Hans está bajo la custodia
de su padre y permanece estudiando en la Universidad de Berlín.
Melitta casada, sigue estudiando medicina,
Y ahora bien, algunas cosas importantes: en marzo de 1927, Anna Freud
habla de análisis de niños en la Sociedad de Berlín,
en clara oposición no sólo a mis teorías sino
a mí. Todavía pertenecía a esa Sociedad y envié
una contribución que no se hizo circular. Quedó en manos
no sé de quién... no sé si... de Anna Freud...
no sé... y yo fui perdedora allí.
Pero pasó algo muy interesante, porque yo estoy hablando del
27, y uds. se acordarán del famoso simposio de mayo del 27
en Londres organizado por Jones sobre análisis infantil entre
los miembros de la Sociedad Británica. La tensión existente
entre Viena y Londres ya es francamente evidente. Se exponen los principales
temas de la polémica entre el grupo británico y el vienés.
Pero esto no fue lo más importante, porque este Simposium puede
considerarse como fundacional respecto a la extensión del campo
del psicoanálisis de niños.
El 2 de octubre de ese año soy elegida miembro pleno de la
Británica. Yo estoy en mi apogeo. Considero que el período
entre el 28 y el 39 es el más productivo de mi vida. En el
30 mi hija se radica en Londres y su participación en la Sociedad
se hace intensa. Vive conmigo hasta que su marido llega a Londres
dos años más tarde.
Un hecho importantísimo es que en 1932 se publica en inglés
"El Psicoanálisis de Niños", considerada como
la obra más importante publicada por un miembro hasta ese momento.
Se realiza el décimo segundo Congreso Internacional en Wiesbaden,
al que decido no ir para evitar enfrentamientos con Ferenczi que apoya
a la Escuela Vienesa, él era uno de los siete anillos de Freud.
En 1933 muere Ferenczi y ese año marca el comienzo de una época
muy difícil en mi vida. Melitta comienza a analizarse con Glover
y a partir de ese momento se va generando una fuerte oposición
de ambos a mis teorías y a mi persona, se acuerdan que ya desde
mis primeros trabajos Glover estaba en desacuerdo conmigo, bueno,
se genera una oposición de proporciones desmesuradas dentro
de la Sociedad Británica, generándose un período
de intensas disputas y fragmentaciones partidarias.
Desgraciadamente, en abril de 1934 se muere mi hijo Hans, en un accidente
en la montaña, las malas lenguas dicen que se suicidó,
lo que me afectó intensamente, ustedes ya saben de mis tendencias
depresivas. Esto que fue muy difícil y muy desgraciado, me
llevó a elaborar un poco más mis teorías sobre
los duelos y escribir sobre ellos.
En 1935 pasa un acontecimiento importantísimo, se inician las
conferencias de intercambio entre Londres y Viena. Van analistas de
Londres a Viena y viceversa. Voy a confesarles que la mayor preocupación
mía, de mi grupo, de Jones y de algunos otros no tan cercanos
pero si de acuerdo con nosotros, era que al exponer Anna Freud, sus
reparos a las posibilidades del análisis de niños pequeños
y especialmente de niños psicóticos, el desarrollo y
la aceptación que comenzaba a tener los tratamientos de niños
pequeños en Londres, se frenaran. Los participantes a las conferencias
tenían claro que las diferencias teóricas implicaban
diferencias en la clínica.
Pasaron cosas interesantes en esa época porque comienzan los
cinco años de supervisión de Winnicott conmigo y de
un intenso vínculo, no demasiado bueno, pero tampoco tan malo..
En el 37 se publico "Amor Odio y Reparación" y en
ese mismo año nace Michel, mi primer nieto, hijo de Erich y
de mi querida Judy.
Estamos en el 37. Momento de preguerra, mi hijo decide cambiarse el
apellido, pero se cambia la K por C y la I latina por Y griega con
lo cual pensaba que podía ocultar su ascendencia judía.
La preguerra, 1938 - 1939 intensifica las dificultades de los analistas
continentales e incrementa el éxodo, comenzado en 1933 a raíz
del incendio del Reichstag, quemado por Hitler, quien acusa a un activista
comunista...
Anna
Freud: Creo que si no puede recordar, Doctora Klein, es que
también en el 38 la familia Freud, yo incluida, nos trasladamos
a Londres. Merced a la gestión del embajador norteamericano,
al apoyo moral y económico de la princesa Bonaparte, merced a
muchísima ayuda de los intelectuales y fundamentalmente también
de los judíos que ya en ese momento avizorábamos que ya
no podíamos seguir viviendo en la Viena que había sido
nuestra patria, nuestra ciudad, nuestro lugar. Ya se estaba volviendo
imposible, ya en tres oportunidades había entrado la Gestapo
en nuestra casa que mi madre tan aguerrida y tan desafiante retaba la
retaba porque que desordenaba las sábanas del placard que mamá
dejaba siempre con mucho cuidado y muy bien ordenadas.Nuestra situación
se hizo insoportable, más que insoportable se hizo necesario
irnos, porque ya había antecedentes que corría riesgo
la vida de mi padre. Y la vida de mi padre no era en aquél momento
la vida de mi padre sino que era la vida del padre, para la intelectualidad,
del cambio del pensamiento del siglo XX, del cambio del modo de pensar.
Dr. Horacio Etchegoyen: ¿A Ud. la llevó presa la
Gestapo, Anna?
Anna Freud: Me llevaron presa. Un
día y una noche. Pero... yo he logrado mantener mi presencia
de ánimo, creo que eso también les ha llamado a la Gestapo
la atención y permitió no siguiera reteniéndome...
Dra. Gilda Sabsay Foks:
¿Ud. no piensa Anna, que lo que decidió a Freud migrar,
fue esa noche?
Anna Freud: Sí, sí,
seguro. De mi papá, no mía. De cualquier manera era un
contexto preocupante, riesgoso, hasta si mal no recuerdo y esto papá
lo había conversado con el embajador norteamericano, existía
la posibilidad de que Freud mismo designara o recomendara quién
de sus allegados eran necesario hacerlos exilar, y mi padre consideró
que sus hermanas no era necesario, que la Gestapo no iba a estar interesada
en viejitas apolíticas sin ningún compromiso más
que las tareas del hogar, pero ...bueno... Dra. Klein quiero recordarle
que..
Dra. Gilda Sabsay Foks:
Anna, yo tengo otra versión, en realidad no es que no pensó,
había un cupo para inmigrar, y en ese cupo posible de inmigración,
no podía entrar tanta gente. No es que Freud dijo "no importa"
No había posibilidad real.
Anna Freud: ¡No! No estoy
hablando de despreocupación de mi padre por las tías.
Si había un cupo, lo que él no veía como posible,
que la Gestapo se metiera con viejitas. Viejitas apolíticas,
sin ninguna ingerencia ni social, ni cultural, no tenían participación
en nada, más que ser hermanas de mi padre. Bueno, terminaron
sus días en campos de exterminio. Esto nos enteramos muchísimo
después.
Pero volviendo a aquellos momentos que Ud. estaba recordando, de su
inquietud, de sus esfuerzos por marcar una fuerte pertenencia en el
pensamiento del psicoanálisis de niños en Londres y quería
recordarle un pequeño detalle.En el 38 arribamos a Londres, primero
estabamos instalados en una casa, luego nos mudamos a Hamstead, y allí
mi padre al año siguiente fallece.
Melanie
Klein: No me olvidé de eso. Le agradezco Anna. Me
faltaba llegar. Lo que quiero recordar es que su padre fue bastante
reticente a irse. Pero en fin fue tal la cantidad de analistas continentales
que arribaron a Londres, finalmente llegó la familia Freud.
Anna
Freud: Dra. Es cierto que ustedes no querían que Freud
llegara a Londres.
Melanie
Klein: La verdad es ésa. Yo no era especialmente
amada por la familia Freud, porque no solamente teníamos discrepancias
desde el punto de vista psicoanalítico, yo era una mujer divorciada,
con algunos "affaires", algunos ciertos, otros inventados,
no era para la señorita Freud ni para el viejo Freud que..
bueno... las mujeres tenían que quedarse en la casa, cuidarlo
y etc. etc.
Luego del arribo de la familia Freud a Londres, yo les hago llegar
inmediatamente una cartita muy conceptuosa, cariñosa con toda
la capacidad expansiva que yo tengo y le digo a Freud que estoy muy
contenta de su llegada y de la llegada de su familia y que además
quiero verlo lo antes posible. La respuesta de Freud fue escueta "Muchas
gracias, agradecido por la bienvenida y yo prontamente le avisaré
cuando nos encontremos". No nos encontramos nunca. Desgraciadamente,
al poco tiempo, la guerra, la declaración de la guerra el 3
de setiembre de 1939, y el 23 de setiembre se muere Freud.
Me encontraba entonces en Cambridge junto a Susan. Isaacs donde realizábamos
trabajo social, entre ellos una serie de conferencias desde la BBC
de Londres explicando como tenían que ser recibidos, tratados,
y ayudados los niños que venían de otros países
exiliados. Al año siguiente me instalé en Pitlocry,
donde en 1941 tuvo lugar el análisis de "Richard".
¿Vieron las fotografías? Muy rico.
Después del análisis de Richard en setiembre del 41,
yo vuelvo a Londres y en la reunión anual de 1942 se acuerda
realizar un encuentro mensual dedicado a la discusión de las
diferencias científicas, las tan mentadas Controversias y se
forma una comisión para armar el programa con Glover, Brierly
y Strachey. Se basaron en la discusión de cuatro artículos
que intentaban clarificar mis opiniones psicoanalíticas, dichos
artículos son: "Sobre la naturaleza y función de
la fantasía" de Susan Isaacs. "Algunos aspectos del
papel de la introyección y la proyección " de P.
Heimann, "La regresión "de Susan Isaacs, P. Heimann
y "La vida emocional del yo del bebé con referencia especial
a la posición depresiva" las reuniones duraron dos años,
eran una semanal...
Anna
Freud: Dra. la vuelvo a interrumpir..... y acá creo
que.... hemos tomado caminos muy diferentes... Ud. para el desarrollo
de estas teorías y para su práctica clínica, toma
la segunda tópica de mi padre e invalida o deja entre paréntesis
la primer tópica, en donde según mi padre con quién
coincido, el psiquismo evoluciona, se desarrolla, no hay un psiquismo
como una estructura de base como enunció en la primera tópica,
inconsciente, preconsciente y consciente, sino que hay una construcción
de ese psiquismo desde el Ello, Yo y Superyo.
Melanie
Klein: Anna, si no le molesta, a mí me gustaría
que pudiéramos hablar primero sobre la función que tuvo
esta cosa de las Controversias y después nos metemos en esta
cosa de la cuestión científica. ¿Le parece?
Anna
Freud: ¡Cómo no! Sólo que Ud. estaba
haciendo un despliegue, un desarrollo, desde los años... yo le
quería recordar también que en el 38 cuando llegamos a
Londres, también traslado el modo de trabajo que yo ya tenía
con niños en Viena. También el espíritu de aquél
estaba dirigido, en la contención, algún modo de pedagogía
y por supuesto también, luego, en relación a las patologías,
la posibilidad de alguna clínica de psicoanálisis y todo
esto yo lo llevo desde Viena a Londres, con lo precario... tenga en
cuenta que Ud. también sufría las precarias posibilidades
que nos daba la guerra...
Melanie
Klein: Sí, teníamos muchísimos problemas...
estoy de acuerdo Anna, en su planteo en cuanto a lo precario de las
posibilidades, también estaban las dificultades de idioma,
aunque Ud. con su cultura, a pesar que igual que yo no tuvo formación
académica, sabía inglés ya para esa época.
Yo quiero hablar de las Controversias y quiero recordarles que no
fueron éstas las primeras controversias científicas,
estaban las anteriores, de Freud y de sus seguidores que no fueron
menos virulentas. Creo que fueron más virulentas que éstas.
También en éstas, se jugaba lo doctrinario, cono no
podía ser de otra manera, aspectos transferenciales y también
aspectos políticos. Esta polémica no condujo a una mayor
comprensión mutua sino a una polarización mucho más
radical de las ideas que produjo cambios en la estructura de la Sociedad
Británica, dando lugar a los tres grupos que la constituyen
y que funcionan hasta ahora. Ustedes saben que estos grupos viven
bajo un mismo sombrero, son el grupo kleiniano, el grupo freudiano
y el grupo del medio, hay un director para cada uno, y en lo que se
diferencian además de sus teorías es que ninguno se
manda pacientes para la formación entre sí. Esto ocurría
en mi época y por recuerdos del futuro, sigue ocurriendo. Esta
fue la primera confrontación de teorías y de lo otro,
que no terminó en escisión. Pero desde el punto de vista
histórico la influencia indiscutida de nuestro maestro no favoreció
la creación de una cultura del debate y del libre examen de
las divergencias, lo que llevó al uso de los argumentos de
autoridad, en lo que me incluyo, y al alejamiento de los que sostienen
posiciones contrarias a las dominantes.
En ese momento Glover renuncia a la Comisión primero y luego
a la Sociedad Británica. Esto mostró que ninguna de
las propuestas políticas pudo resolver el problema doctrinal
y nada en ese plano fue definido. Me parece que faltó lo que
conozco por mi memoria del futuro que son las teorías de Bion
sobre los vértices.
Melitta se traslada a EE UU. no volveremos a vernos hasta el 16°
Congreso Internacional de Zurich en 1949, no nos hablamos y de hecho
no nos reconciliamos, aunque muchos saben el profundo dolor que esto
me causó.
Aquí me encontré con Lacan, en cuyas teorías
no estuve especialmente interesada, pero sí en su apoyo de
mis ideas en Francia. Acordamos que él traduciría El
Psicoanálisis de Niños al francés, por supuesto
nunca lo hizo y recién fueron traducidos por las ediciones
PUF en el 59.
Les voy a contar que a pesar de toda esta situación conmigo,
para celebrar mis 70 cumpleaños el International Journal de
Psicoanálisis, editó un número especial en mi
honor. Y como no podía ser menos, mis colaboradoras y yo decidimos
que como Freud, también teníamos que defender mi obra
en el futuro y en 1955 se fundó la Asociación Melanie
Klein.
Bueno, yo les dije que era bastante autoritaria y a fines de este
año, en 1955, renunció a la Asociación Paula
Heimann que no estaba de acuerdo con mis teorías sobre envidia
primaria.
En realidad yo le pedí la renuncia.
Dra.
Gilda Sabsay Foks: Fue
una carta enérgica en la que le dijo: "No me parece que
esté bien que Ud. esté ahí"
Melanie
Klein: En 1957 publico "Envidia y Gratitud" y
en 1958 se muere Jones, esto me produce una profunda pena y decido
retirarme, a esto se agrega un agravamiento de mi osteoartritis progresiva,
posteriormente se me declara una anemia importante y finalmente me
detectan un cáncer de colon. Me operan a principios de setiembre
de 1960, y les digo que salí muy bien, pero como todo tiene
que terminar, me caí de la cama, me rompí una cadera
y finalmente muero el 22 de setiembre de 1960.
Como les dije antes, mi obra y mi vida tienen mucho que ver, son de
una sola pieza.
Mi obra proporcionó un nuevo modelo de la mente, y aquí
tenemos algunos conflictos con Anna Freud, que significó la
extensión de las aplicaciones del análisis a los niños
y a los psicóticos.
Siguiendo casi estrictamente el método freudiano, me interesé
más en descubrir hechos e interpretaciones que en elaborar
una construcción teórica sistematizada. Mientras Freud
descubrió el niño en el adulto, en realidad yo descubrí
el infante en el niño y me dirigí a tomar seriamente
el rol perdurable de las ansiedades psicóticas infantiles subyacentes
en las fantasías inconscientes, que constituyen el mundo interno
del adulto.
Cuando comencé a elaborar mis teorías, había
bastante teoría psicoanalítica en marcha. Así
fue como fui influida fundamentalmente por las ideas de Freud, Ferenczi
y Abraham.
De Freud tomé y aquí tiene razón Anna en lo que
dice, tomé:
La existencia del inconsciente, la hipótesis filogenéticas
acerca de la pulsión, pulsión de muerte y fundamentalmente
la segunda tópica, que no la tomé exactamente como Freud,
si no que fui evolucionando.
De Ferenczi tomé: orígenes del simbolismo y del principio
de realidad.
De Abraham: las fases de la libido.
Vamos a tomar entonces los puntos de fractura entre nosotras dos...
Anna
Freud: Justamente le iba a preguntar a Ud. ¿Qué
entiende Ud. por Edipo temprano?
Melanie
Klein: Entiendo por Edipo temprano, previo al de su papá
que estableció y dejó ahí marcado. Pero me parece
para poder entender esto sobretodo...
Anna
Freud: Bueno, no se enoje tanto, ¿qué le parece
si hacemos participar al grupo de gente que nos acompaña?
Melanie
Klein: ¡Bueno! pero...
Anna
Freud: ¿Por qué dice que su papá...por
mi papá...?
Melanie
Klein: Por que la historia fue así... yo le voy
a decir... para poder entender la historia del Edipo temprano, antes
tenemos que entender muchísimas cosas y de dónde lo
saqué, con quién estuve, qué hice para llegar
a todo esto, yo le voy a contar, yo trabajé con niños
pequeños...
Anna
Freud: ¡Yo también!
Melanie
Klein:¡Claro!, pero ahí es donde diferimos,
¡Yo hice psicoanálisis!, usted....
Anna
Freud: ¡Tengo mis dudas...
Melanie
Klein: Bueno, esos puntos definitorios del método
psicoanalítico para poder meternos en mi teoría son,
Ud. ya lo dijo antes, asociación libre, transferencia y yo
le agrego abstinencia. Ud. dice que los niños no asocian libremente,
yo estaría de acuerdo con que no asocian libremente con las
palabras. En cambio esto ya lo había visto Hellmuth que ella
coincidía conmigo, en realidad yo coincido con ella en que
el juego de los niños es el equivalente a las palabras en el
adulto. Porque Ud. decía que el juego puede ser una interpretación
del analista y que el chico puede utilizar el juego ....
Anna
Freud: Perdón que la interrumpa Dra. Klein, Usted
que ha sido tan amable y que me ha acercado un librito interesantísimo
sobre las actas de la clínica Hamstead allí donde yo estoy,
le recuerdo, y aquí queda clarísimo la supervisión
de casos que vamos haciendo con todo el equipo de trabajo, queda clarísimo
que la cuestión interpretativa del juego del niño corre
por cuenta del adulto...
Melanie
Klein: Siempre la interpretación en psicoanálisis
corre por cuenta del psicoanalista...
Anna
Freud: Bien...
Melanie
Klein: Y con lo cual en la sesión de un niño
o de un adulto, el psicoanalista es el adulto y es el que interpreta.
Pero Ud. hablaba del juego como defensivo, y estaría de acuerdo
que es tan defensivo como la palabra, así que este no es el
problema, el problema que Ud. trae es que el niño pequeño
no se puede analizar porque no puede hacer transferencia y si no hay
transferencia no hay psicoanálisis, lo que pasa es que partimos
de vértices absolutamente distintos...
Anna
Freud: Si.
Melanie
Klein: Yo tengo otra comprensión de la formación
del yo y del objeto que es lo que me permite entender que el niño
transfiere. Ud. dice que si el niño está en relación
directa con los padres, no puede haber transferencia porque con los
únicos que está es con los padres. Lo que yo le digo
es que la relación directa, la relación del niño
con los objetos reales "padres", no tiene que ver directamente
con la actitud de los padres, tiene que ver con una imago que el niño
hace de esos padres, es decir que, hasta podríamos decir que
la relación con los padres es transferencial.
Anna
Freud: Le entiendo perfectamente pero no estoy de acuerdo
sobre la conceptualización de que el niño construye su
psiquismo a partir de la incorporación de sus propios objetos
internos. Estamos partiendo de distintos puntos de vista.
Melanie
Klein: Claro, lo que nos pasa aquí es que ninguna
de las dos hablamos de algo muy importante que es la introyección
y la proyección de objetos internos, y Ud. sabe que la proyección
y la introyección se dan al mismo tiempo...
Anna
Freud: Sí...
Melanie
Klein: Y que son indispensables para la formación
tanto del Yo como del Superyo... Claro que para Ud. el Superyo es
una estructura rígida, para mí es una función..
Anna
Freud: Por eso digo, estamos hablando de puntos de vista
diferentes, va a ser difícil que podamos encontrarnos cuando
la noción de objeto interno, la noción de proyección
e introyección son diferentes. Y cuando Ud. está pensando
un Superyo de la manera que lo piensa y yo lo estoy pensando en relación
a este soporte exterior que los padres en un principio realizan con
el niño y que luego, podrá ser en la construcción
de la relación con el terapeuta; más adelante en el curso
de un tratamiento, tal vez lo transfiera a un terapeuta, pero construido
luego y Ud. lo da como punto de partida...
Melanie
Klein: Claro por que para mí desde el inicio, está
el Superyo constituido por todo este proceso de introyección,
de proyección, de reintroyección que constituye el mundo
interno del niño....
Anna
Freud: Podría decir a la luz de las construcciones
que se han hecho del psicoanálisis incluso posteriores a nosotras
también o simultáneas, que mi teoría del psiquismo
es una teoría mucho más estricta, según la cual
evoluciona el psiquismo, tiene un desarrollo temporal donde va realizando
los pasajes por las distintas etapas de la libido, es decir oral, anal,
fálico uretral...
Melanie
Klein:¡No se mueve!...¡¿de qué
evolución me está hablando?!...
Anna
Freud: Y Ud.... ¡No la escucho!...
Melanie
Klein:¡Hace mal, hace mal..!
Anna
Freud: y Ud. está haciendo una lectura desde pensar
el psiquismo como estructura y en ese sentido, ignora el desarrollo
temporal...
Melanie
Klein: Claro esto viene bastante complicado, porque estamos
mirando desde puntos de vista totalmente distintos, yo hablo de la
existencia de un Superyo de entrada, hablo de un conflicto de Edipo
temprano, es decir muy anterior a donde lo pone Freud... yo lo hago
coincidir. Al principio yo estaba con la teoría de las etapas
igual que Freud y después con Abraham, las hago coincidir con
la fase de máximo sadismo que me muestra que es lo que esta
pasando, por qué el chico es tan sádico. Pero Ud. con
los cuentos de hadas desde chiquita, cree que el chico es buenito,
sería muy lindo tener pacientes así, pero la verdad
es que si usted se pone a observar el juego de los chicos, lo que
va a ver es una presencia permanente agresiva, desde muy pequeños,
cosa que para Ud. eso no existe. Además quiero recordarle,
a usted que es tan seguidora de la obra de su papá, yo no sé
por qué, se le pasó, se le olvidó la pulsión
de muerte, la pulsión de muerte para usted, no existe.....
Anna
Freud: Siga..
Melanie
Klein: ....yo la llevé a sus máximas consecuencias,
pero lo que yo sé también, es que a partir de 1942 usted
transformó su teoría, o la escribió transformada,
pero empezó a analizar niños pequeños..
Anna
Freud: Sí...
Melanie
Klein: empezó a aceptar la teoría del juego
en niños pequeños, empezó a entender que los
chicos en análisis, los chicos chicos y los grandes, vuelcan
en el setting analítico, todos sus dolores, sus miedos, sus
fantasías, sus deseos, sus experiencias, que volcados en el
setting analítico, permiten permanentemente, que el chico obtenga
del analista interpretaciones que le ayudan en sus transformaciones.
Si usted no tiene un chico chico en tratamiento, no puede ve estas
fantasías que subyacen, como tampoco puede ver que detrás
de cualquier fantasía en todo chico, subyacen fantasías
masturbatorias que son las que impulsan y mueven el juego, dado que
la acción es anterior al pensamiento y a la palabra el chico
no puede hablar pero juega y el juego es fundamental para su actividad.
¿Porqué desaprovechar esto que es tan importante y tan
claro en una sesión analítica?
Anna
Freud: Estoy bastante enojada con usted...
Melanie
Klein: Admito, admito.. no crea que yo lo estoy menos...
Anna
Freud: pero porque estoy enojada puedo decirle lo que estoy
pensando...
Melanie
Klein: Bueno...dígame
Anna
Freud: Hemos trabajado, pensado, dos mujeres... Usted, yo,
en un período de entre guerras, en una Europa convulsionada por
las crisis, hemos nacido, hemos mamado, hemos recibido desde nuestra
infancia una Viena impresionantemente rica culturalmente, hemos pasado
por situaciones de pobreza extrema, usted y yo...
Melanie
Klein: Las mías no eran extremas, ricos no éramos...
Anna
Freud: Pero por lo menos la fantasía y el temor de
que eso podía pasarnos...
Melanie
Klein: Pasamos privaciones... por la guerra...
Anna
Freud: Y, convengamos que ser hija de Sigmund Freud, no ha
sido fácil...
Melanie
Klein: Totalmente de acuerdo....
Anna
Freud: Por otra parte, no ser hija de Freud, tampoco a Usted
le ha resultado fácil.
Melanie
Klein: De eso ni le hablo....
Anna
Freud: Porque entiendo que yo desde la cuna tenía
por la relación con mi padre, tenía mucho más facilitado
el camino para ser freudiana.... en ese sentido reconozco que su ambición
como mujer, su compromiso con las ideas, fue posiblemente de mucho más
dolor y riesgo que el mío
Melanie
Klein: Lo que pasa Anna....
Anna
Freud: Convengamos también.....un minutito Dra. Klein....
convengamos también que usted necesitó...
Melanie
Klein:¡No soy doctora!... Señora... y así
me llamaron siempre en Londres, la señora Klein
Anna
Freud: Discúlpeme... fue un lapsus mío, en
realidad ni usted ni yo, nunca hemos tenido ningún título
académico, más que reconocimientos que hemos tenido las
dos en distintos...
Melanie
Klein: Me parece que yo más que Usted...
Anna
Freud: No sé por qué intenta seguir alimentando
mi enojo cuando intento expresar cómo llego a pensar también
parecido al modo en que usted trabaja después de la segunda guerra
con niños. No era la situación originaria de cómo
nuestros pensamientos se empezaron a construir. Qué quiero decir
con esto: cuando mi padre en aquel congreso de Budapest dice que será
necesario encontrar el modo de que el psicoanálisis sea extendido
a otros estratos sociales, yo ya estaba trabajando con chicos, con carencias
importantísimas, esto se reproduce luego en Londres, Londres
bombardeado, Londres con una pauperización creciente de la clase
media, y voy pensando el modo de hacer, sobre todo en la primera infancia
y mediana infancia, algo que permita que el chico llegue a ser una persona
medianamente normal. Creo que eso nos ha llevado, con estilos diferentes,
intentar dar respuesta a esa situación que estábamos viviendo
y conceptualizar sobre esa situación. Reconozco que yo he aprendido
a aceptar, y posiblemente esto también con las enseñanzas
de mi padre, que una cuestión son los conceptos, pero que fundamentalmente
hay que seguir y cuidar la política del psicoanálisis
y que la política del psicoanálisis no va a perdurar,
con enfrentamientos radicales....
Melanie
Klein: Yo quiero decir... yo hice mi teoría y los
enfrentamientos vinieron de afuera... yo no tengo mucho que ver con
los enfrentamientos..
Anna
Freud: ¿Afuera de Viena?
Melanie
Klein: Vinieron de afuera de Londres, de afuera de Berlín,
bueno de afuera de Berlín ... y también de los analistas
de Londres. Quiero decirle que me parece que nuestras historias no
se parecen tanto, yo fui más aguerrida en el mundo interno,
pero tuve la suerte de poder analizarme con alguien que no fuera mi
padre, yo entiendo, eso es muy difícil... quién le va
a decir a Freud....
Dra.
Gilda Sabsay Foks: Eso
es un golpe bajo...
Melanie
Klein: ... mi hijo puede tener problemas, pero yo...- estoy
hablando con Anna
Dra.
Gilda Sabsay Foks: Usted
analizó a sus hijos..
Melanie
Klein: No, no es cierto que los analicé, los observé
jugar, los observé vivir y les di cierta cultura vital psicoanalítica.
Yo no consideraba eso análisis.. lo que yo quiero decir, Anna,
es que entiendo su situación pero que, negando situaciones,
no resolvemos los problemas políticos del psicoanálisis.
La evolución del psicoanálisis tiene que seguir. Bueno,
veremos cómo se desarrolla la teoría annafreudiana.
La verdad se desarrolló bastante y se la comieron los yanquis,
que son un número importante, pero veamos como se desarrolla
la teoría psicoanalítica para saber si todo esto de
llevar el instinto de muerte o la pulsión de muerte a su máxima
consecuencia, si analizar niños pequeños, si analizar
psicóticos, está en contra de la evolución del
psicoanálisis y de las políticas que se debieran llevar
a cabo.
Anna
Freud: Bueno, yo en realidad estoy bastante agradecida, sin
bien papá desconfiaba bastante de los norteamericanos, yo he
recibido muchísima ayuda, tanto desde Londres como desde Estados
Unidos con Hartmann, Eissler, y no solamente el apoyo para el crecimiento
intelectual y teórico sino también apoyo económico,
y digo de cuidado del progreso del psicoanálisis. Que esto ha
conducido a una lectura, podríamos decir, un poco desviada de
lo que estaba en el espíritu de los orígenes del psicoanálisis
de mi padre, en tanto hace hincapié en suponer a un psiquismo
constituido por un yo libre de la posibilidad de contaminación
de conflictos y que a eso debe apuntar la cura en psicoanálisis,
bueno sí, es un desvío del pensamiento pero es importantísimo
el despliegue de la psicología del yo. Pero, volviendo atrás,
yo le quería decir y usted se irrita bastante, parece...
Melanie
Klein: ¡Yo soy apasionada!...
Anna
Freud: Bueno, de mí no se ha podido decir otra cosa....
bueno... sólo quería decirle que no sé si vamos
a llegar a hacer las paces, usted dio antes una metáfora muy
interesante, que bajo el mismo sombrero hasta hoy en la Sociedad Británica
de Psicoanálisis conviven tres grandes grupos, los kleinianos,
los freudianos, los del medio y eso me ha agotado, no me interesa porque
ni tienen que ver con la producción ni con el trabajo, las luchas
de esta índole, pero eso no quiere decir que no quiera seguir
cobijándome bajo este gran sombrero, bueno, me quedo con la clínica
Hamstead.
Melanie
Klein: Yo creo que ese fue el final de la historia, porque
yo, que fui tan combatida en Londres, me quedé en la Asociación
y siguió el grupo kleiniano ahí adentro. Anna, se mudó
enfrente de la casa del papá, donde hizo su clínica
Hamstead y ahí tuvo su nidito, fue muy bien acompañada,
es cierto, yo también, hasta mi muerte y Anna hasta la suya.
Es evidente que hay muchas teorías psicoanalíticas,
lo que tendríamos que discutir de ahora en más, qué
es lo básico en psicoanálisis, para poder determinar
cuales teorías son psicoanalíticas y cuales no, me parece
que con esto...
Dra.
Gilda Sabsay Foks: Bueno,
vamos a dar lugar a las preguntas de los participantes
Dr.
M. Teicher: Me he quedado maravillado, ha sido un excelente espectáculo,
las dos han estado muy bien. Me gustaría preguntarles algo, dentro
de la teoría de ustedes, porque han ilustrado muy bien la competencia
narcisista que no solamente existe entre ustedes. ¿Cómo
entra a jugar entre ustedes esa competencia narcisista?
Anna
Freud: El Dr. Teicher es un psicoanalista contemporáneo
que está trabajando, no sé si todos lo saben la vía
de la competencia narcisista. Esto no quiere decir que nosotras no hayamos
pensado... bueno papá ha escrito ¿no?. bastante, además
creo que alguna de las teorizaciones del doctor se basan en algunas
cuestiones que abrió mi padre.
Pero tanto para mí como para la Sra. Klein las cuestiones de
la competencia narcisista no fueron pensadas
Melanie
Klein: Bueno sí, fueron pensadas, estaban dentro
de la teoría, lo que yo no entendí bien es cuando el
Dr. Teicher hace la pregunta es si los aspectos narcisísticos
de cada una de nosotras influyeron en nuestra teoría.
Dra.
Gilda Sabsay Foks: La
pregunta fue, ¿cómo teorízan ustedes, lo actuado,
lo representado hoy?
Melanie
Klein: ¿La competencia narcisista en la teoría
o la competencia narcisista entre nosotras dos?
Dr.
Teicher: La competencia narcisista se da constantemente, ustedes
la ilustraron brillantemente, ahora, ¿Cómo la teorizan?
¿Cuál sería la base teórica de eso que actuaron?
Melanie
Klein: Yo creo que lo que nosotros actuamos, no tiene mucho
que ver con lo que nosotras seguimos en nuestras respectivas teorías
en relación al narcisismo.
Anna
Freud: El Dr. Teicher, está trabajando fuertemente
en estas teorías, lo que digo Señora Klein es que no lo
hemos pensado de esta manera nosotras, con esto quiero decir que sí
lo hemos pensado fundamentalmente desde "Introducción del
Narcisismo" el trabajo de mi padre, pero esto que él enuncia
a partir de observar que esto se ha puesto en acto acá, no ha
sido algo trabajado conceptualmente por nosotras.
Melanie
Klein: En absoluto.
Pregunta:
Yo me quedé con una pregunta que Anna Freud le hizo a Melanie
Klein, ¿Qué es el Edipo temprano? Porque de eso no habló.
Melanie
Klein: Complejo de Edipo temprano, en mí teoría,
quiere decir, que yo lo ubico mucho antes de la ubicación que
le da Freud. El lo ubica en la fase fálica, yo lo ubico muy
al comienzo en lo que sería la fase oral y anal sádica.
Después ya no tomo en cuenta esas fases. Eso es el Edipo temprano.
Pregunta:
en su artículo del área emocional del bebé, donde
habla de la posición esquizo paranoide y habla del famoso pecho
bueno y pecho malo, si yo no entiendo mal, se sostiene que el bebé
recién nacido se comunica con su madre a través del pecho,
de la representación que tiene del pecho.... ahora Freud cuando
escribe el Moisés, por ejemplo, dice que la herencia arcaica
del individuo, perdura a través de huellas mnémicas de
su vida pasada. Los últimos estudios de ADN han demostrado que
un bebe recién nacido tiene la representación de un gato,
un perro o una casa, entonces como puede ser que no tenga la de madre,
es decir, me parece un poco ingenua la idea que se relacione con un
pecho y no con una madre.
Melanie
Klein: En realidad, son dos teorías yo me ocupo
de la posición esquizo paranoide de la comprensión de
los objetos parciales y entonces no es la madre íntegra lo
que introyecta el bebé, sino que comienza introyectando el
pezón y después el pecho y después en la evolución
y el pasaje a la posición depresiva, introyecta a la madre
total, pero muy difícil poder discutir desde dos teorías
distintas, con dos vértices centrales distintos, poder darle
una respuesta a esto
Pregunta:
En relación al simbolismo.
Melanie
Klein: Después se transforma la evolución
en símbolo propiamente dicho. En el libro sobre psicoanálisis
de un niño, en el desarrollo día a día del tratamiento,
ahí se visualiza bien y entiende bien la ecuación simbólica
primero y después la transformación en símbolo
propiamente dicho.
Pregunta:
referida al origen de la capacidad simbólica
Melanie
Klein: Claro, porque estamos hablando de teorías
totalmente distintas....
Coordinadora:
yo entiendo, si lo hago bien, que Usted está hablando de una
filogenia y en realidad, existirían símbolos filogenéticamente
existentes desde Freud y Ferenczi. Si esto es así, lo que nosotros
entendemos es la ontogenia de esos símbolos, y en esa ontogenia
no está separado de una cadena que incluye la filogenia, que
se hace ontogenia y el que trae el aporte más importante en ese
sentido es Ferenczi, cuando habla de la represión y plantea la
alteración del símbolo ontogenéticamente.
Yo tomé por ese lado, no sé si eso le aclara algo o no
a lo que Usted pregunta. Evidentemente nacemos en un mundo de símbolos,
pero adquieren representación en la medida en que se ontogenizan,
si no sería un universo jungiano, que nos sacaría de toda
la problemática de la teoría sexual que sería el
Edipo.
Dr.
Horacio Etchegoyen: Creo que han estado estupendas, porque además
de toda la parte científica, toda la teoría, cada una...
yo tengo la impresión de estar con Melanie, mandona, cada una
bien ubicada en su lugar, fíjense, que Anna, nunca dijo Freud,
Anna siempre dijo papá o mi padre y Melanie, siempre dice Freud,
no puede decir mi padre, y esto creo que es el fondo del problema entre
las dos, la que está ubicada en el lugar, la que quisiera y no
puede.
Dra.
Gilda Sabsay Foks:
Una buena escucha...
Lic. Cristina Bacchetta: También en relación a Ferenczi.
¿Podrían desarrollar algo en relación a esto?,
algo que decía Melanie Klein, que mucho no le gustó ese
análisis o que algo faltaba en relación al instinto de
muerte. Después pensaba en Ferenczi desarrollando el tema del
análisis mutuo, durante poco tiempo y después lo dejó,
y después cómo veía Anna a los niños
Dra. Kaplan: Me parece interesante lo que Usted dice, porque
así como Melanie Klein lo criticó a Ferenczi que no interpretaba
la transferencia negativa, también Ferenczi lo criticó
a Freud el no haberle interpretado la transferencia negativa, por eso
en la actualidad y ya no hablo como Melanie Klein, en un congreso donde
estuvimos Gilda y yo, hablé sobre este tema y un grupo que estaba
investigando sobre Ferenczi me quería matar porque decían
que él interpretaba la transferencia negativa. Luego, de regreso,
me puse a estudiar un poco de Ferenczi que hasta ese momento sabía
bastante poco. No sé hasta qué punto aceptaba la transferencia
negativa, porque parte de los líos con Melanie Klein tenían
que ver con la transferencia negativa. Creo que si él en su análisis
con Freud no tuvo interpretaciones sobre la transferencia negativa,
mal pudo teorizarla.
Dr. Horacio Etchegoyen: Freud quería casarla a Anna con
Ferenczi
Melanie
Klein: Si es cierto, yo la dejo a Anna que hable, es su
historia... pero primero con Ferenczi y después con Jones,
¡todos los tipos que aparecían...! aunque a Jones lo
consideraba poco inteligente
Anna
Freud: Muy hábil políticamente, pero papá
no lo consideraba inteligente.... era imprescindible y necesario para
el sostén de la Sociedad Británica....
Comentario: Hay un momento en que Freud recomienda a Anna
que haga análisis con Ferenczi...
Comentario: Que se case, en realidad. ¿Por qué
no se casó con Ferenczi?
Anna Freud: Yo creo que he despertado
profundos amores entre los hombres. Ya estaba muy viejita y viene a
declarárseme aquél doctor que me resulta difícil
pronunciar su apellido, que había colaborado tanto cuando era
joven conmigo, yo también era muy joven, para la clínica
en Viena, y había sido una persona de muchísima confianza.
Mantuvimos una correspondencia intensísima entre Londres y Viena,
se quedó ahí, no recuerdo bien que le pasó pero
no necesitó irse de Viena, y sin embargo recién de grande,
él me confesó su amor, pero insisto, yo no quisiera entrar
en estas cuestiones de las intimidades, porque entiendo que lo más
importante es lo que hemos querido dejar tanto la señora Klein
como yo. Algo de lo que pudimos pensar, algo de lo que hemos podido
captar, avanzar, sobre las ideas fundacionales de mi padre. Si esto
algo sirve para la humanidad y entiendo que siempre y más allá
de las anécdotas particulares e individuales de cada uno, el
psicoanálisis tiene que ser revulsivo, tiene que ser inquietante,
y en ese sentido creo que fue importantísimo para la historia
del psicoanálisis que se hayan establecido diferencias. Si mal
no recuerdo, fundamentalmente Ud. señora Klein, ha marcado una
línea de pensamiento especialmente en el psicoanálisis
argentino, importantísima. El momento fundacional de la Asociación
Psicoanalítica Argentina, fue fuertemente kleiniano...
Comentario: No...no... unos años después...
Anna
Freud: ¿Cuántos años después?
Lo importante fueron los desarrollos teóricos, no estoy hablando
de las personas, digo el desarrollo, el despliegue del psicoanálisis
argentino, fue fuertemente kleiniano.
Comentario: A partir de 1955, 1960, pero no al principio
Anna Freud: Del pensamiento, como
grupo, estas son mis lecturas.
Comentario: Quería felicitarlas por el aporte que
han hecho, no se me ocurre como se puede llegar a trabajar sin pensar
en la transferencia negativa, ni trabajar, ni educar un hijo por ejemplo,
el tema de la posición depresiva también es muy fuerte,
pero hay uno que quería destacar, que sería bueno que
lo tuviéramos en cuenta los analistas. Cuántas sesiones
se interrumpen por el teléfono, ni qué decir por los celulares,
o por algún golpeteo en la puerta. Cuando usted trata a Richard
e incorpora en la sesión las bombas que explotaban a 100 metros
del consultorio eso realmente me parece que lo tenemos que rescatar.
Melanie
Klein: Muchas gracias.
Dra.
Kaplan: Quiero contarles que para nosotros esto fue muy divertido
y que salió espontáneamente, habíamos acordado
que hablaríamos de la biografía, de la obra y de las diferencias
entre las dos...
Lic. Apostoli: Pero lo que pasó acá no fue muy
esperado...
Dra. Kaplan: Yo creo que esto pasa porque Elsa y yo no nos conocemos
demasiado, yo no sé cuál es su posición psicoanalítica,
pero ella sí conoce la mía, entonces, siento que de alguna
manera ella se estaba peleando conmigo, yo no podía hacerlo porque
no sé cuál es su posición psicoanalítica.
De todos modos supimos cual es nuestra posición histórica
y nos gustó mucho poder hablar, Algo que me encantó y
que les propongo a los que están interesados es que lean el libro
de las Controversias, es un mamotreto inmenso, pero realmente vale la
pena.